La hija de Haakon y Mette-Marit no permanece ajena a la complicada situación que vive la Familia Real en Oslo
Aunque ahora el foco esté centrado en las nuevas generaciones, la Casa Real de Noruega atraviesa una crisis sin precedentes que afecta de forma transversal a la institución. A las puertas de un juicio que podría desembocar en la insólita situación de que la esposa del futuro rey, la princesa Mette-Marit, tenga a un hijo en prisión —ya que, según expertos noruegos, Marius Borg se enfrenta hasta a dieciséis años de cárcel—, la princesa Ingrid Alexandra continúa con sus estudios en Australia, pero no es indiferente al duro momento que vive su familia. Prueba de ello es que en las entrevistas ya no responde con la misma naturalidad ni repite los mismos mensajes ante ciertas preguntas que antes no le incomodaban.

Ingrid de Noruega está a punto de volver a Oslo por Navidad
Desde que se destapó el caso Marius, cuyo juicio arranca el próximo 3 de febrero y en el que se enfrenta a más de una treintena de cargos —cuatro de ellos especialmente graves—, una de las inquietudes recurrentes en el país ha sido qué posible influencia pudo ejercer Marius, como hermano mayor, sobre la futura reina. En parte, porque ella misma siempre había hablado de él como uno de sus grandes apoyos y un ejemplo a seguir. Lo dijo en la primera entrevista que concedió al cumplir los 18 años y que se publicó entonces: «Siempre he admirado a Marius. No necesariamente porque sea genial, sino quizá más por la lealtad que muestra hacia otras personas».

Instalada en Australia, la princesa Ingrid ha logrado tomar distancia del escándalo que sacude Noruega
Segunda en la línea de sucesión y llamada a ser la primera mujer en reinar en la Noruega moderna —la que arrancó en 1905 con el reinado de su tatarabuelo Haakon VII—, Ingrid Alexandra repitió ese mismo mensaje en público meses después. Lo hizo durante el discurso que pronunció en la espectacular cena de gala que los reyes Harald y Sonia ofrecieron a su nieta por su mayoría de edad, ante las máximas autoridades del Estado y representantes de todas las casas reales europeas.

El ‘Caso Marius’ ha desencadenado una crisis sin precedentes en la Casa Real noruega
«Queridos Marius y Magnus, sois mi red de seguridad. Sé que siempre puedo recurrir a vosotros si me pasa algo. Marius, gracias por todo lo que he aprendido de ti y por poder hablar de todo contigo. Gracias por protegerme siempre. Magnus, siempre eres bueno conmigo cuando lo necesito. Gracias por ayudarme cuando tengo un día un poco más difícil. Estoy muy orgullosa de teneros como hermanos», dijo la princesa alzando su copa en 2022, sin imaginar que esas palabras terminarían volviéndose en su contra en un momento en el que su hermano mayor se enfrenta a 32 cargos de naturaleza violenta, cuatro de ellos por violación.

Marius Borg nunca formó parte oficial de la institución, pero sí disfrutó de los privilegios de vivir como familia real
Instalada ahora en la Universidad de Sídney, la princesa heredera ha concedido la segunda entrevista de su vida este mes de noviembre, al canal público de televisión noruego NRK, el principal medio estatal del país. En ella ofreció una visión de cómo es su vida actual y reconoció lo «difícil» que está siendo esta situación para la Familia Real, tanto por el caso Marius como por el deterioro de la salud de su madre en los últimos tiempos.

Marius Borg, del brazo de su madre, la princesa Mette-Marit, durante las celebraciones del 18º cumpleaños de la princesa Ingrid Alexandra, que como futura reina de Noruega recibió honores del máximo nivel institucional con la presencia de todas las autoridades del país y miembros de todas las casas reales europeas
Sin embargo, en una parte de sus declaraciones se produjo un cambio muy significativo: cuando le preguntan por sus referentes, la princesa Ingrid afirma que se fija «en papá y mamá», marcando así distancias con aquella etapa en la que definía a su hermano mayor como uno de sus modelos a seguir.

Marius Borg entró en la Familia Real con cuatro años; después nacieron sus hermanos, Ingrid y Sverre de Noruega
Tras confirmar que echa de menos Oslo y que mantiene un contacto constante con sus padres y abuelos —y evitando también hablar demasiado de su hermano pequeño, el príncipe Sverre, quizá porque su futuro aún no está del todo definido—, no concreta la fecha exacta de su regreso. No obstante, su padre, el príncipe Haakon, sí comentó con naturalidad durante un acto oficial que la intención es que la princesa vuelva a Noruega por Navidad. Sería una oportunidad para disfrutar de un tiempo en familia antes de que comience el juicio contra Marius Borg, un proceso altamente mediático que, sin duda, afectará de un modo u otro a la Familia Real.

