La presentadora ha deslumbrado a sus seguidores con su forma física, fruto de entrenamiento de fuerza, yoga y running.
Cristina Pedroche ha empezado el año a lo grande. Tras su duodécima participación en las campanadas, se cortó el pelo para sanearlo y dar el primer paso hacia un cambio de look más radical. “Me he quedado con ganas de más”, contaba a sus seguidores, los mismos que ahora han quedado impresionados con su última publicación en redes. Comentarios como “Menudo pibón”, “Cañona” o “Estás estupenda” acompañan las imágenes.

“Un año más haciendo unas fotos para una campaña que me encanta”, tituló Cristina los selfies tomados en el backstage de una sesión para la marca Joma, según se aprecia por el logo de su top. En las fotos destacan sus abdominales marcados apenas seis meses y medio después de dar a luz a Isai, el 17 de julio de 2025. Su tripa ha desaparecido por completo, dejando un core fuerte y definido, junto a glúteos y piernas tonificados.

Entrenamiento durante el embarazo y postparto
Durante todo el embarazo, Cristina mantuvo el entrenamiento de fuerza, adaptándolo según cómo se encontraba, “sin presión y sin exigencias”. Esta constancia le permitió recuperarse más rápido tras el parto. Además, combinó las sesiones con su pasión por el yoga —“siempre va conmigo”, afirma— y ha retomado el running, actividad que practicaba antes de ser madre.

“Antes de quedarme embarazada, corría dos o tres veces por semana. Volver ahora, después de tres años sin hacerlo, ha sido un reto”, explicaba. Para motivarse, se ha propuesto participar en una carrera de 10 km en 2026, un objetivo realista que ayuda a mantener la constancia, como aconsejan los expertos.

Dos embarazos, dos recuperaciones
Cristina fue madre por primera vez el 14 de julio de 2023, con el nacimiento de Laia. Antes de ese embarazo, practicaba running y yoga, pero no entrenamiento de fuerza. Incorporarlo durante su segundo embarazo facilitó una recuperación más rápida y eficaz.
“Con este segundo embarazo he podido entrenar menos. No es lo mismo estar embarazada de uno que del segundo, con una niña pequeña revolviendo por aquí. Es más complicado, estás más cansada y no duermes igual… Pero entrené porque sabía que me iba a ayudar no solo en el parto, sino también en la recuperación, que ha sido muy buena”, afirmaba. Casi siete meses después del parto, Cristina muestra un core incluso más fuerte que antes de quedarse embarazada de Isai.

El entrenamiento como autocuidado
Para Cristina, dedicar tiempo al ejercicio no solo es físico, sino también mental: “Reventada pero entrenada 😂😂. Tener este ratito para mí para cuidarme me ha sabido a gloria 🥰”, escribía junto a un vídeo de su rutina en noviembre.
En él se muestran ejercicios sencillos pero efectivos con dos mancuernas: zancadas cruzadas, remo, sentadillas y peso muerto. Estas rutinas fullbody fortalecen brazos, hombros, espalda, abdomen, glúteos y piernas. Como afirma la propia Cristina: “Es una inversión en salud que todo el mundo debería hacer”.

