El primo hermano de Felipe VI ha concedido una extensa entrevista en la que repasa su vida, los años de exilio, su familia y la situación política de Grecia.
Pablo de Grecia ha querido acercarse a los ciudadanos y ha ofrecido una amplia entrevista a la cadena helena ANT1, emitida este jueves por la noche. Es la primera vez que se sienta en un plató y la segunda entrevista que concede tras el fallecimiento de su padre, el rey Constantino II de Grecia.

Durante la conversación, el también primo del monarca español abordó distintos aspectos de su trayectoria: la historia de la Familia Real griega, la finca de Tatoi, los años de exilio y su vida personal junto a su esposa, la princesa Marie-Chantal de Grecia, y sus cinco hijos.

El exilio y el papel de su padre
Pablo habló como jefe de la Casa Real griega tras la muerte de su padre. Reconoció que le entristece no haber servido en el Ejército griego y expresó su deseo de que algún día sus hijos puedan hacerlo.


Recordó que la situación de los reyes Constantino y Ana María de Grecia fue especialmente dura tras la abolición de la monarquía. Constantino ascendió al trono con apenas 23 años y su reinado, de solo tres años, terminó con el golpe de los Coroneles en 1967. La familia vivió exiliada durante 46 años. Aunque regresaron en 2004, no fue hasta 2013 cuando se reinstalaron definitivamente en Grecia.
En la entrevista, se le planteó si la democracia griega se habría mantenido si su padre hubiese reaccionado de otro modo ante el golpe militar. Pablo respondió con convicción que, en su opinión, sí. Explicó que su padre era muy joven, estaba aislado y rodeado por los acontecimientos, y que actuó con la intención de evitar derramamiento de sangre y divisiones entre los griegos. También recordó que intentó contraatacar posteriormente a la Junta, siendo el primero en oponerse activamente.

“No me crió como su sucesor”
Aunque tiene una hermana mayor, la princesa Alexia, Pablo se convirtió en heredero tras su nacimiento el 20 de marzo de 1967. Sin embargo, subrayó que su padre no lo educó para ser Rey:

“No me crió como su sucesor para convertirme en Rey. Me inculcó principios: amor por nuestra patria y fidelidad a nuestras tradiciones”.
Al ser preguntado sobre una eventual restauración de la monarquía, fue claro: considera que la República Helénica y su Constitución son firmes tras 50 años. Aseguró que no existe tal debate real en la actualidad y que desea vivir como un ciudadano griego más, contribuir al país y ser útil sin aspirar a nada diferente.
Política y futuro
Sobre la posibilidad de crear un partido político, reconoció que la política siempre ha estado presente en su vida y que estudió Relaciones Internacionales en Estados Unidos. No obstante, afirmó que no se considera político ni busca una participación directa. Su objetivo es contribuir desde otros ámbitos, aprovechando sus relaciones internacionales para beneficiar a Grecia.

Su historia de amor con Marie-Chantal
En el plano personal, habló con emoción de su matrimonio con Marie-Chantal, con quien lleva más de 30 años. Se conocieron en una fiesta en Nueva Orleans y, según confesó, se quedó sin palabras al verla. Tienen cinco hijos y considera que la familia es el mayor regalo de su vida.

Atribuye la estabilidad de su relación a compartir valores similares y a la importancia de la unidad familiar. Sus hijos, aunque crecieron fuera de Grecia, lo hicieron “en un hogar griego”, manteniendo vivas las tradiciones y el amor por su patria.
Sobre su hijo Constantino, futuro jefe de la Casa Real, explicó que ha estudiado comunicación y que le interesa el mundo audiovisual como director y productor, además de perfeccionar su griego.

Tatoi, símbolo de memoria familiar
La entrevista también abordó el significado del Palacio de Palacio de Tatoi, descrito por Pablo como “la casa de mi padre” y un lugar clave en la infancia de la reina Sofía. Allí descansan varios miembros de la familia, entre ellos su padre.

Existe un proyecto para rehabilitar el palacio y convertirlo en museo. Pablo expresó su deseo de que se exhiban objetos históricos como el vestido de novia de su madre y la medalla de oro olímpica que su padre ganó en vela en los Juegos Olímpicos de Roma 1960.
Con esta entrevista, Pablo de Grecia ha querido ofrecer una imagen cercana y reflexiva, marcada por la memoria histórica, el compromiso con su país y la firme intención de vivir como un ciudadano más dentro de la actual República.

