El gato Larry celebra 15 años en Downing Street: 15 imágenes que resumen su “reinado”

Ostenta el título oficial de cazador de roedores del Gobierno británico y llegó a la residencia del Primer Ministro en 2011, durante el mandato de David Cameron.

No solo los políticos terminan encariñándose con sus residencias oficiales; también las mascotas se adueñan de las casas presidenciales y del afecto del personal de seguridad y servicio. Pero el caso de Larry va mucho más allá. Hace 15 años llegó el gato más famoso al número 10 de 10 Downing Street, en Londres, donde vive el primer ministro del Reino Unido con su familia durante su mandato.

Con su ya clásico posado frente a la icónica puerta negra, Larry ha sobrevivido a seis primeros ministros británicos —David Cameron, Theresa May, Boris Johnson, Liz Truss, Rishi Sunak y Keir Starmer— a lo largo de sus 15 años como cazador oficial de roedores del Gobierno. La ciudadanía lo adora y, además, ha permanecido más tiempo en la residencia que cualquiera de los líderes que han pasado por ella.

Este gato atigrado gris y blanco, que pasó de la calle a convertirse en símbolo nacional, no solo ostenta un título oficial, sino que también ha desarrollado una faceta de influencer en la red X (antes Twitter), donde supera el millón de seguidores gracias a su carácter afable y su personalidad entrañable.

Larry fue adoptado en 2011 del Battersea Dogs & Cats Home por David Cameron y se instaló en la sede del poder británico apenas dos meses antes de la boda del príncipe Guillermo con Kate Middleton. Desde su llegada, acaparó miradas y hasta “se vistió” para la ocasión con sus mejores galas.

El 28 de abril de 2011, el felino —que hoy tiene entre 18 y 19 años— posaba en la Sala del Gabinete con una pajarita con la bandera británica, solo un día antes de que Londres celebrara una de las bodas reales más mediáticas del siglo. Ya había nacido toda una estrella.

Durante estos años en el portal más famoso de Londres, Larry ha sido objetivo constante de cámaras y fotógrafos. No solo despierta la curiosidad de los más pequeños, sino también de medios internacionales que buscan captar su mejor ángulo.

Su popularidad ha sido tal que incluso ha protagonizado lo que muchos consideran la primera “entrevista” a un gato convertido en figura pública. Su imagen, su título y su perfil oficial lo han transformado en un auténtico ídolo.

Un gato de alfombra roja. Larry ha estado presente en momentos clave del país; ni siquiera los célebres corgis de Isabel II lograron una exposición mediática tan constante en los últimos años.

Ha sido fotografiado junto a líderes internacionales, como cuando Theresa May y su esposo recibieron al entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y a la primera dama Melania Trump en junio de 2019. Tampoco faltó durante la visita del presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, quien quedó encantado con la mascota en su encuentro con Keir Starmer el pasado diciembre.

¿Y qué lo convierte en el gato más adorable del país? Sus gestos, su inconfundible pelaje y esa habilidad para encontrar siempre el lugar perfecto para descansar. Eso sí, sin perder de vista posibles visitantes “no deseados”, como los ratones.

Entre sus funciones oficiales figuran “saludar a los invitados, inspeccionar las medidas de seguridad y comprobar la calidad de las siestas en los muebles antiguos”.

Su fama ha cruzado fronteras. El presentador estadounidense David Letterman mostró una fotografía de Larry en su programa en Nueva York mientras entrevistaba a David Cameron, consolidando así su proyección internacional.

Incluso cuenta con su propia línea de merchandising: peluches, tote bags y recuerdos que se venden como auténticos souvenirs londinenses.

Aunque se le atribuye un carácter independiente, algo gruñón y extremadamente fotogénico, Larry se ha convertido en el verdadero protagonista de Downing Street y en el animal que más tiempo ha residido allí. Muchos bromean con que ningún primer ministro sobreviviría políticamente si decidiera prescindir de él. Hoy, más que una mascota, Larry es ya un símbolo indiscutible de Londres.