El próximo 3 de febrero arrancará el juicio contra el hijo de la princesa Mette-Marit, acusado de 32 delitos, entre ellos cuatro violaciones.
El 3 de febrero comenzará en el Tribunal de Distrito de Oslo lo que ya muchos llaman el juicio del siglo en la actualidad noruega. Marius Borg Høiby se enfrenta a más de treinta acusaciones en un proceso que durará aproximadamente siete semanas y que podría costarle hasta 16 años de prisión. Para añadir más presión al caso, el hijo que la princesa Mette-Marit tuvo antes de casarse con el heredero al trono noruego se declaró culpable de un delito de transporte de drogas hace apenas unos días.

Fue el diario Aftenposten quien informó el pasado 12 de enero de que, en plena cuenta atrás para el juicio, la policía noruega había registrado de nuevo el domicilio de Marius Borg en busca de pruebas relacionadas con otros delitos. Según publicó el medio —y como confirmó la cadena pública NRK— existen nuevas acusaciones contra el hijo de la princesa: dos por vulnerar una orden de alejamiento, tres por violaciones de la Ley de Tráfico y una relacionada con un asunto de drogas. Después de un año especialmente complicado para Mette-Marit, marcado por la presión pública sobre su hijo y por problemas de salud que la obligaron a retrasar su agenda oficial, 2026 comienza con el proceso mediático al que Marius Borg deberá enfrentarse.

La gran pregunta ahora es: ¿qué hará la familia real noruega durante las siete semanas que dure el juicio? “Intentamos hacer lo mismo de siempre”, declaró Harald V en la televisión noruega el mes pasado. Aun así, su agenda se mantiene muy cargada. Aunque el día de la apertura del juicio no hay ningún acto previsto, al día siguiente se retoman los compromisos oficiales con la recepción, en el palacio de Oslo, de la gobernadora general de Canadá, Mary Simon. Junto al rey Harald y la reina Sonja, también estará presente el príncipe heredero Haakon. Más temprano en la tarde, el monarca acudirá al Campus Radiumhospitalet de Oslo para inaugurar un centro de lucha contra el cáncer. Además, los días 5 y 6 de febrero se celebrarán varias audiencias, incluida una con el primer ministro.

El 7 de febrero, el Rey y la Reina viajarán a más de 2.000 kilómetros de la capital noruega. En Milán, con motivo de los Juegos Olímpicos de Invierno, apoyarán a los atletas nacionales durante varios días. Harald y Sonja asistirán a las pruebas femeninas de 3.000 m y 1.000 m de patinaje de velocidad, además de la prueba masculina de 5.000 m, todas en la misma disciplina. El príncipe heredero Haakon tomará el relevo y viajará a Italia el 14 de febrero para asistir a una prueba femenina de esquí de fondo, una masculina de salto de esquí, las clasificaciones masculinas de freeski big air —una modalidad de estilo libre que se practica con esquís o snowboard— y una prueba masculina de eslalon alpino. Por ahora, la princesa Mette-Marit no tiene ningún compromiso registrado en la agenda oficial. En cuanto a la princesa Ingrid Alexandra, debía haber regresado a Australia, donde continúa sus estudios universitarios.

Ningún miembro de la familia real tendrá que testificar durante el juicio del hijo mayor de la princesa heredera. Sin embargo, la Corona ha querido mostrar su “solidaridad con las personas afectadas”: “Les expresamos nuestro apoyo y esperamos que se encuentren bien y se recuperen pronto tras esta dura prueba”, declaró Harald V en un programa de la NRK, respaldado por su esposa, quien añadió: “Es importante pensar en todos en este contexto”.

