Viven en Byron Bay, donde sus hijos pasan el día surfeando, pescando y montando en moto.
Chris Hemsworth y Elsa Pataky forman una de las parejas más estables del star system internacional. Llevan 15 años casados —se dieron el “sí, quiero” el 25 de diciembre de 2010 durante unas vacaciones en Indonesia— y son padres de tres hijos: India Rose (13 años) y los gemelos Sasha y Tristan, de 11. Los niños son el centro de su vida, y precisamente por ellos decidieron hace años cambiar radicalmente su rutina. Hoy, mirando atrás, coinciden en que fue una de las decisiones más acertadas: siguen unidos, fortalecidos y entregados a la hermosa familia que han construido.




Los Hemsworth-Pataky no siguen el patrón típico de las grandes estrellas de Hollywood. Por el contrario, optaron por una vida tranquila y “normal”, lejos del foco mediático, al otro lado del mundo. Australia, tierra natal de Chris, se ha convertido en su refugio. Tal vez esa distancia respecto al bullicio de la industria sea una de las claves de la estabilidad de su matrimonio y, por extensión, de su vida familiar.

Elsa ha contado en varias ocasiones que mudarse no fue una decisión sencilla. Al principio dudaba, pero finalmente aceptó los argumentos de Chris: mejor calidad de vida, contacto con la naturaleza y un entorno ideal para criar a sus hijos. Desde 2015 residen en Byron Bay, un pueblo costero del noreste de Nueva Gales del Sur, famoso por sus playas de arena dorada, sus aguas cristalinas y su ambiente surfero. Hace una década dejaron Estados Unidos para instalarse en este lugar que, según Hemsworth dijo a People, “parece verano todo el año”.

El actor, conocido por interpretar a Thor en la saga de Los Vengadores, y su esposa ofrecieron una entrevista en la que revelan detalles sobre cómo crían a sus hijos y por qué eligieron Australia como su hogar. Allí cuentan con un amplio terreno, describe Chris, “una granja con caballos”, donde los niños “practican surf, pescan y montan en moto todo el día”. Son actividades que la familia disfruta junta, ya que ellos también hacen “prácticamente lo mismo”, y ese tiempo compartido es, para ellos, lo que hace especial su vida allí.


“Se trata simplemente de disfrutar de la naturaleza”, explica Elsa, que asegura estar en contacto con ella “todo el tiempo”. Este estilo de vida les permite vivir relajados y sin complicaciones. De hecho, todos suelen ir descalzos, como ha contado la actriz, un hábito que practican los cinco. Tal vez por eso no disfrutan mucho de la ciudad: “Es complicado para nosotros como familia, porque básicamente vivimos al aire libre”.

La pareja también confesó que cuentan con una “pequeña ayuda” en casa: Alexa+, el asistente virtual de Amazon, con quien protagonizaron un anuncio que se emitirá durante la Super Bowl (en España se podrá ver a partir de las 00:30). “Es de gran ayuda, especialmente en una casa con tres niños”, comenta Elsa, de 49 años. “Me permite centrarme en lo importante”, añade Chris, de 42, “como estar con mis hijos, con mi esposa y salir a divertirnos”.
Un matrimonio que también ha pasado por crisis
Aunque disfrutan de la tranquilidad de Byron Bay, ambos siguen muy activos profesionalmente. Hace unas semanas, Chris Hemsworth visitó España para promocionar Ruta de Escape. Posó en el edificio Metrópolis de Madrid, donde ni el mal tiempo borró su sentido del humor ni su cercanía con los fans. También tuvo tiempo de pasar por El Hormiguero.

España es, además, “el segundo hogar” de la pareja por las raíces de Elsa, nacida en Madrid. La actriz siempre ha procurado transmitir su cultura a los hijos, y cada verano viajan para mantener ese vínculo. “Me gusta que pasen tiempo aquí, que escuchen y hablen español y se empapen de nuestras tradiciones y cultura”, explicó en una entrevista con ¡HOLA!. Sin embargo, Chris aún tiene dificultades con el español, incluso tras 15 años juntos.

Lejos de los reflectores, Elsa y Chris forman una pareja feliz y muy unida. Aunque llevan más de tres lustros juntos, su matrimonio ha tenido altibajos que les obligaron a reflexionar sobre lo que realmente importa y a reorganizar prioridades: disfrutar tiempo de calidad juntos, divertirse y apoyarse mutuamente. De esas dificultades han salido fortalecidos. “El matrimonio es un trabajo constante, y se aprende mucho de las crisis. Cuando llevas tantos años, hay que invertir tiempo para seguir creciendo juntos”, declaró a ¡HOLA!. Esto fue especialmente relevante tras descubrir que Chris tiene una alta predisposición genética al alzhéimer, enfermedad que afectó a su padre y que ha marcado profundamente a la familia. Esta situación llevó al actor a dirigir Un viaje para recordar, en homenaje a su progenitor.



