El exfutbolista ha abierto el álbum familiar para felicitar a su hijo Cruz Beckham en su 21º cumpleaños.
A pesar de la distancia que actualmente marca la relación con su hijo mayor, David y Victoria Beckham han vuelto a demostrar que, en las fechas señaladas, los recuerdos pesan más que las diferencias. Con motivo del 21 cumpleaños de Cruz, el matrimonio compartió en redes sociales un emotivo vídeo que recorre la vida del joven desde la infancia hasta hoy.

El montaje, cargado de nostalgia, reúne imágenes de Cruz creciendo tanto bajo el foco mediático como en la intimidad familiar. Entre ellas destaca una fotografía tomada durante unas vacaciones: en la instantánea, el empresario de Cloud23 aparece compartiendo un momento entrañable con sus hermanos menores. Un recuerdo sencillo pero significativo, que evoca la complicidad que siempre definió al clan Beckham, aunque en la actualidad esa unión parezca atravesar momentos delicados.

En el vídeo, Brooklyn tiene una presencia notable. Se les ve riendo en la playa junto a la pequeña Harper Beckham y en un antiguo clip practicando parapente juntos, escenas que reflejan la estrecha relación que compartían y cuya intensidad hoy resulta incierta.

Junto a las imágenes, David dedicó a Cruz un mensaje lleno de orgullo:
“Feliz cumpleaños número 21 a mi pequeño, ya no tan pequeño. Lo que más orgullo me hace sentir es la persona y el hombre en el que te has convertido. Eres amable, considerado y ferozmente leal a tu familia, amigos y todos los que te rodean. Eso te hace una persona muy especial…”.

El exjugador añadió:
“Estás en tu propio viaje en la vida, trabajando duro y disfrutando, que es de lo que se trata. Te amamos, Cruz, y esperamos que tengas el día más increíble porque te lo mereces”.

Fue entonces cuando llegó la frase que muchos interpretaron como una indirecta en medio de las tensiones familiares:
“Bien hecho, mamá, por criar a otro jovencito especial”.

Más allá del mensaje público, la celebración había comenzado días antes con una fiesta en el exclusivo barrio londinense de Mayfair. Sin embargo, hubo una ausencia que no pasó desapercibida: la de Brooklyn. Según fuentes cercanas, el distanciamiento con el primogénito fue “el elefante en la habitación”.

Aun así, quienes asistieron coinciden en que la noche estuvo marcada principalmente por la alegría. Entre brindis y risas, la familia parecía decidida a dejar a un lado las tensiones y centrarse en lo esencial: celebrar la mayoría de edad de Cruz.
Una vez más, los Beckham demuestran que, incluso cuando surgen nubes en el horizonte, siempre hay espacio para soplar velas y mirar hacia adelante con ilusión.

