El Gobierno británico estudia apartar al Príncipe Andrés de la línea de sucesión.

Una medida que se estaría valorando tras su arresto el pasado jueves bajo sospecha de conducta indebida en el ejercicio de un cargo público.

El Gobierno del Reino Unido analiza una posible fórmula legal para “expulsar” de la línea de sucesión a quien fuera príncipe de Inglaterra. La opción pasaría por impulsar una nueva legislación que permitiría al Parlamento revisar y modificar el orden sucesorio en circunstancias excepcionales.

Una posible decisión

Tras el arresto del exduque de York, el Parlamento ha comenzado a debatir alternativas en consonancia con los últimos movimientos del rey Carlos III, que han ido marcando una distancia cada vez mayor respecto a su hermano, según informó la BBC.

De confirmarse esta reforma, impediría que Andrés pudiera convertirse en rey en el futuro, aunque no tendría efectos inmediatos. Cualquier modificación del orden sucesorio debería contar con la aprobación de los 14 reinos en los que Carlos III es jefe de Estado, entre ellos Canadá, Australia, Nueva Zelanda o Jamaica.

Actualmente, Andrés Mountbatten-Windsor ocupa la octava posición en la línea de sucesión al trono, por detrás del príncipe Archie y la princesa Lilibet, hijos de los duques de Sussex. Pese a que su relación con el delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein se remonta a años atrás, el impulso legislativo del Gobierno laborista de Keir Starmer llega tras su reciente arresto como sospechoso de conducta indebida en el ejercicio de un cargo público.

La detención incluyó el registro en Berkshire, donde se encuentra Royal Lodge, residencia que Andrés compartió durante décadas con Sarah Ferguson. Tras pasar diez horas en comisaría, fue puesto en libertad bajo investigación, según confirmó la Policía del Thames Valley.

El rey Carlos III quiso marcar distancia mediante un comunicado oficial, mostrando respaldo a las autoridades: “La ley debe seguir su curso”, afirmó, reiterando su apoyo a un proceso “completo, justo y adecuado”.

La separación institucional de Andrés

La desclasificación de documentos vinculados al caso Epstein por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos volvió a situar el foco en una controversia que se arrastra desde el reinado de Isabel II. No obstante, las decisiones más contundentes se han producido bajo el reinado de Carlos III, caracterizado por una apuesta por la austeridad institucional.

El Palacio de Buckingham anunció el pasado año el inicio de un procedimiento formal para retirar tratamientos, títulos y honores al príncipe Andrés, reforzando así el cordón sanitario entre la Casa Real y el exduque de York. Esta decisión estuvo vinculada también a su salida del Royal Lodge para trasladarse temporalmente a Wood Farm, en Sandringham.

En los próximos meses, está previsto que se instale de forma definitiva en Marsh Farm, residencia actualmente en proceso de reforma para adaptarse a sus necesidades de privacidad y seguridad.

En este contexto, sus hijas, las princesas Beatriz de York y Eugenia de York, permanecen a su lado. Su nombre también apareció en correos electrónicos vinculados a Epstein, en los que se mencionaba su presencia en la mansión del magnate cuando tenían 19 y 20 años, algo que, según su entorno, les habría causado una profunda vergüenza.

Por el momento, se desconoce el paradero exacto de ambas, aunque fuentes cercanas aseguran que se encuentran “en estado de shock” ante este nuevo capítulo judicial que afecta a su padre.

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Belmondo y el propio Delon querían tener una relación con ella. Hasta los 85 años no volvió a aparecer en público.