El Gobierno británico recorta los ingresos del príncipe Guillermo, el “casero” de gran parte de Inglaterra

Los grandes terratenientes del país se ven afectados por un proyecto de ley que limitará los alquileres del suelo.

Tras la muerte de Isabel II en septiembre de 2022, el príncipe Guillermo se convirtió en heredero de la Corona y duque de Cornualles, un título que viene acompañado de una importante cartera de propiedades e inversiones. Los nuevos príncipes de Gales pasaron de recibir dos millones de euros al año como duques de Cornualles a 22 millones anuales. Desde entonces, su fortuna privada —independiente de la asignación pública— ha crecido hasta 26,3 millones de euros. Ahora, un proyecto de ley podría reducir parte de esos ingresos.

Se trata del Proyecto de Ley de Reforma de la Propiedad Común y de Arrendamiento, que busca limitar los alquileres del suelo en millones de arrendamientos en Inglaterra y Gales. Esto afecta directamente al duque de Cornualles, que es el mayor terrateniente del Reino Unido y el arrendador de gran parte de Inglaterra y Gales.

Aunque los propietarios paguen cientos de miles de libras por sus casas, muchos terrenos se arriendan a largo plazo (hasta 99 o 125 años) y los inquilinos continúan pagando un alquiler anual por el suelo. La reforma propuesta limitaría ese alquiler a 250 libras al año (unos 288 euros) y, después de 40 años, permitiría sustituirlo por el “peppercorn rent”, un pago simbólico que garantiza la validez legal del contrato, como ocurre con Andrés Mountbatten-Windsor y el príncipe Eduardo en sus propiedades.

De aprobarse, el príncipe Guillermo no podrá exigir más de 250 libras anuales por vivir en su suelo, y muchos ingresos serían reemplazados por pagos simbólicos. La medida afectará a otros grandes terratenientes, como Carlos III (ducado de Lancaster) o el duque de Westminster, además de empresas inmobiliarias y fondos de inversión.

Pese a esta reducción, los Windsor mantendrán la propiedad del suelo, el valor de sus ducados y la estructura de sus bienes. Guillermo seguirá gestionando una cartera lucrativa que incluye terrenos agrícolas, cárceles, salinas, locales comerciales y estuarios, entre otros activos, adaptándose a una reforma que moderniza el sistema y busca legitimidad ante los ciudadanos.

Historia del ducado de Cornualles
El ducado fue creado en 1337 por el rey Eduardo III para asegurar el sostenimiento económico del heredero de la Corona. El título de príncipe de Gales y el ducado de Cornualles siempre van juntos, pasando automáticamente al hijo mayor del soberano. Los ingresos privados del ducado, llamados tradicionalmente “bolsillo privado”, se usan libremente y solo tributan si el titular así lo desea, diferenciándose de la “asignación soberana”, financiada con dinero público.

El ducado abarca 23 condados de Inglaterra y Gales e incluye una amplia variedad de propiedades:

  • Poundbury, la comunidad experimental en Dorchester con viviendas privadas y comercios, conocida como “la ciudad del príncipe Carlos”.
  • La mansión de Kennington en Londres, viveros, tierras agrícolas y ganaderas, aparcamientos y la ciudad costera de Newquay.
  • Más de 270 monumentos antiguos repartidos entre Dartmoor y las Islas Sorlingas.
  • Highgrove House, residencia familiar rodeada de tierras de cultivo.
  • Bosques, estuarios y playas en Cornualles, Gales y las Islas Sorlingas, donde posee la mayor parte de la tierra y un tercio de los edificios residenciales.
  • Una granja de agricultura ecológica y sostenible que promueve la alimentación saludable y la preservación de razas autóctonas.
  • Varias casas vacacionales en propiedades exclusivas de Cornualles, Gales y las Islas Sorlingas.

Esta cartera convierte al duque de Cornualles en uno de los mayores terratenientes privados del país, cuya gestión se verá parcialmente limitada por la nueva legislación.

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