La ambición aristocrática del padre de Ramón Hermosilla, exmarido de Silvia Gómez-Cuétara: el título nobiliario desaparecido que busca recuperar

El progenitor del empresario del sector de la construcción, que estuvo casado con la heredera del imperio galletero Cuétara, ha iniciado el proceso para restaurar un antiguo condado. Te explicamos quién es y cuál es la historia de esta distinción nobiliaria.

Todo indica que el constructor Ramón Hermosilla, hijo de Silvia Gómez-Cuétara, y Karla Cova Villa, reconocida chef de la alta sociedad, podrían formar parte de la nobleza en el futuro. El padre del empresario inmobiliario, el abogado Ramón Hermosilla Gimeno —quien fue el primer marido de la heredera de Cuétara entre 1965 y 1999—, ha puesto en marcha los trámites para recuperar un título nobiliario ya extinguido.

Se trata del condado de Gimeno, creado por Alfonso XIII en 1920 en favor de Amalio Gimeno y Cabañas, antepasado directo de Ramón Hermosilla Gómez-Cuétara, en reconocimiento a su destacada trayectoria académica. Este médico fue una figura clave dentro de la élite científica, intelectual y política del siglo XIX. El título quedó extinguido en 2017 tras el fallecimiento de su último titular, Amalio María Gimeno Tarazana, tercer conde de Gimeno, nieto del primero y bisabuelo del actual heredero.

Nacido en 1852 en Cartagena, Amalio Gimeno y Cabañas, primer conde de Gimeno, fue un médico doctorado que contribuyó a la renovación científica de España durante la etapa de la Restauración. Entre sus logros destacan las medidas adoptadas contra la epidemia de cólera a finales del siglo XIX y la organización del control sanitario en la frontera con Portugal durante la crisis de peste bubónica en Oporto. Asimismo, defendió la vacunación masiva impulsada por Jaime Ferran frente a las críticas de científicos como Santiago Ramón y Cajal.

Además de su faceta médica, desarrolló una importante carrera política a comienzos del siglo XX. Ocupó varios ministerios y tomó decisiones relevantes. Como ministro de Instrucción Pública y Bellas Artes (1906-1912), promovió la educación primaria para modernizar el país. Más tarde, como ministro de Estado (1916-1917), gestionó la compleja situación internacional derivada de la Primera Guerra Mundial.

También ejerció como ministro de Marina (1912-1913 y 1917-1918) y llevó a cabo avances sociales significativos. Durante su etapa como ministro de la Gobernación, reguló la jornada laboral estableciendo las ocho horas diarias. Posteriormente, como titular de Fomento (1919-1920), impulsó un sistema de salud pública descentralizado basado en instituciones municipales, reconocido en toda Europa, y promovió acuerdos sobre pensiones y condiciones de retiro para los trabajadores.

Su trayectoria pública y académica se vio interrumpida con la llegada de la dictadura de Primo de Rivera en 1923, periodo tras el cual falleció trece años más tarde. También fue catedrático en diversas universidades, presidió organismos científicos y participó en la creación del Museo Antropológico de Madrid. Por todo ello, Alfonso XIII le otorgó el título de conde.

Ramón Hermosilla: padre e hijo
Por su parte, Ramón Hermosilla Gimeno, tataranieto del primer conde y exmarido de Silvia Gómez-Cuétara —con quien tuvo cuatro hijos—, cuenta también con una sólida trayectoria como abogado. Siguió los pasos de su padre, Ramón Hermosilla Martín, quien participó en la compra de Galerías Preciados y en procesos judiciales de gran repercusión como los de Banesto y Rumasa, además de la defensa del general Alfonso Armada tras el intento de golpe de Estado del 23-F.

El padre de los hijos de Silvia Gómez-Cuétara ha estado vinculado a operaciones que conectan inversores de Emiratos Árabes con España, trabajando junto al despacho que comparte con su esposa, María José Zueco. Entre sus trabajos más destacados figura el asesoramiento a Talgo en el proyecto del AVE a La Meca.

En cuanto a Ramón Hermosilla Gómez-Cuétara, hijo del abogado y de la heredera empresarial, ha desarrollado una destacada carrera en el sector inmobiliario. Dio sus primeros pasos junto a Luis García Cereceda, fundador de la exclusiva urbanización madrileña La Finca, quien posteriormente contrajo matrimonio con Silvia Gómez-Cuétara.

Con más de dos décadas de experiencia, ha impulsado proyectos en España, Estados Unidos y México. Entre sus desarrollos destacan edificios en zonas privilegiadas de Madrid, como la plaza del Marqués de Salamanca, donde las viviendas alcanzaron precios entre 4 y 14 millones de euros, así como en calles como Martínez Campos, Zurbarán o Montesquinza.

Según su empresa Terralpa, ha estructurado operaciones inmobiliarias que superan los 700 millones de euros en entornos urbanos, a pesar de haber iniciado su trayectoria en plena crisis del sector. Entre sus colaboradores figuran Marta de la Rica Entrecanales o el estudio de interiorismo formado por Mercedes Peralta y Mercedes Valdenebro.

En el ámbito personal, Ramón Hermosilla Gómez-Cuétara está casado con la chef mexicana Karla Cova Villa, anteriormente conocida como Covarrubias y apodada “Chula” en círculos sociales selectos. Entre sus amistades destacan figuras como Sassa de Osma, Isabelle Junot, Cleopatra zu Oettingen-Spielberg, Inés de Comingues o Renata Collado, esposa de Alonso Aznar.

Muchas de ellas estuvieron presentes en la boda celebrada el 30 de abril de 2022 en Ciudad de México, junto a invitados como Marta Ortega, Richard Gere con Alejandra Gere, Alonso Aznar y Carlota Cortina, nieta de Alicia Koplowitz. Fruto de su matrimonio nació su hija Constantina a mediados de 2024.

Actualmente, con estabilidad tanto en lo personal como en lo profesional, Ramón Hermosilla permanece a la espera de que su familia logre recuperar oficialmente el título de conde.

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