Las joyas ocultas de la reina Fabiola reaparecen once años después y salen a subasta en Madrid

Un espectacular sautoir Art Déco con aguamarina, pendientes históricos y una historia ligada a bodas reales protagonizan la subasta de Ansorena.

Durante más de una década, su paradero fue un misterio. Ahora, once años después del fallecimiento de la reina Fabiola de Bélgica, algunas de las piezas más emblemáticas de su legendario joyero reaparecen de forma inesperada y lo hacen en un escenario muy concreto: la casa Ansorena de Madrid. El próximo 23 de enero, la firma subastará un conjunto de joyas históricas que forman parte de la memoria visual de la realeza europea.

Entre ellas sobresale un imponente sautoir Art Déco de diamantes con una gran aguamarina, acompañado de pendientes a juego. Se trata de piezas que la reina Fabiola lució en algunas de las citas más relevantes del siglo XX, incluida la boda de Felipe y Letizia en 2004, una de sus últimas grandes apariciones públicas.

El sautoir Art Déco: la joya más versátil del joyero de Fabiola

La pieza estrella de la subasta es, sin duda, el sautoir de diamantes de estilo Art Déco, una joya excepcional tanto por su diseño como por su trayectoria histórica. Se trata de un collar largo —sautoir es un término de origen francés— concebido en los años veinte, cuando este tipo de joyas se popularizó para acompañar las siluetas rectas y sofisticadas de la época.

El sautoir de la reina Fabiola está realizado en platino y presenta una estructura geométrica de eslabones abiertos decorados con diamantes talla brillante antigua, talla holandesa y talla 8/8, con un peso total aproximado de 38,62 quilates. Una de sus grandes singularidades es su carácter convertible: puede acortarse, dividirse en tres pulseras independientes o lucirse con distintos colgantes, una característica muy propia de la alta joyería del periodo de entreguerras.

A este collar se le añadía habitualmente un espectacular colgante de aguamarina natural talla briolette, con un peso aproximado de 120 quilates, una piedra de gran tamaño y pureza que se convirtió en una de las señas de identidad de la soberana.

Una joya con historia real: de bodas europeas a la realeza española

Aunque el origen exacto del conjunto no está plenamente documentado, existen dos hipótesis principales: que perteneciera originalmente a los marqueses de Casa Riera, padres de la reina, o que fuera adquirido por la familia poco antes de su boda con el rey Balduino de Bélgica en 1960. Lo que sí consta es su uso continuado en grandes acontecimientos de la realeza europea.

Fabiola lució este sautoir con aguamarina y pendientes a juego en la visita de Estado al Reino Unido en 1963, en la boda de Constantino II de Grecia y Ana María de Dinamarca en 1964, en la de Beatriz de los Países Bajos en 1966 y, ya en su viudedad, en la boda de Felipe de Borbón y Letizia Ortiz en 2004.

En esta última ocasión, la reina optó por llevar el collar en una versión más corta, con la aguamarina muy próxima al cuello, ya que nunca fue partidaria de lucirlo a la altura de la cintura, como permitía su diseño original.

Los pendientes y otras piezas que completan el conjunto

Junto al sautoir y su colgante se subastan también unos pendientes largos de oro amarillo y platino, decorados con cabujones de ónix, diamantes, zafiros talla pentagonal y aguamarinas talla briolette, con un peso aproximado de 24 quilates. Incorporan cierres de rosca y conservan incluso su estuche original de la joyería A. Vega, forrado en terciopelo y seda natural.

Se trata de un demi-parure de calidad excepcional, fiel reflejo del gusto sofisticado de la reina Fabiola y de su predilección por joyas de gran presencia, siempre equilibradas por la elegancia y la versatilidad.

Ansorena, la casa que une historia, realeza y discreción

No es casualidad que esta subasta tenga lugar en Ansorena. Fundada en 1845, la firma madrileña mantiene una estrecha vinculación con la historia de la realeza española. Desde los encargos realizados por Alfonso XIII para la reina Victoria Eugenia hasta algunas de las piezas más emblemáticas del joyero histórico de los Borbones, Ansorena ha sido sinónimo de tradición, excelencia y discreción.

Hoy, consolidada también como una de las casas de subastas más prestigiosas del país, Ansorena vuelve a situarse en el centro de la actualidad joyera con una cita que promete ser histórica.

El legado de Fabiola y el misterio de su joyero

Tras la muerte de la reina Fabiola en 2014, su joyero se dispersó. Algunas piezas, como la tiara Wolfers, pasaron a manos de la reina Matilde; otras fueron heredadas por sus sobrinos españoles y han ido apareciendo con el tiempo en subastas internacionales. Este sautoir con aguamarina, desaparecido durante once años, es uno de los ejemplos más fascinantes de ese legado fragmentado. Su precio de salida es de 40.000 euros, aunque todo apunta a que la puja final superará ampliamente esa cifra.

Las joyas ocultas de la reina Fabiola reaparecen once años después y salen a subasta en Madrid
Una docena de películas magníficas del siglo pasado a las que, claramente, todavía no se les ve competencia