
El conjunto que inspiró mi look de Navidad, por Paula Callejo
El pasado 18 de noviembre, la Reina acudió al Premio de Periodismo Francisco Cerecedo en el hotel Ritz de Madrid con un estilismo que mi compañera Mariana Chacón describió como “la combinación que te pondrás en Nochebuena”. Y no podía estar más acertada, porque confieso que he decidido copiarlo para estas fiestas. Letizia se decantó por el burdeos, un tono en plena tendencia al que en los últimos meses se han sumado tanto celebrities como royals, y lució un look monocolor de lo más inspirador. Recuperó un jersey de cashmere de Falconeri, un diseño sencillo con cuello redondeado y manga larga, y lo combinó con una falda de lentejuelas hasta los tobillos de Massimo Dutti, una pieza capaz de transformar cualquier conjunto y dotarlo de un aire totalmente festivo y sofisticado.

De este look me gusta absolutamente todo: la mezcla de punto y lentejuelas es perfecta para esta época del año. Es moderno y estiloso, pero sin perder el espíritu clásico de la Navidad ni renunciar a la elegancia. Además, me encantó que añadiera joyas de eslabones dorados en tamaño XL; como decíamos, ella no suele llevar collar y parece que en 2025 ha empezado a incluirlos —aunque sea tímidamente— en sus estilismos. Este modelo de Parfois (15,99 euros) y los pendientes a juego (también 15,99 euros) aportan un toque muy contemporáneo. El peinado y el maquillaje, trabajados en los mismos tonos que la ropa, también me parecieron un acierto absoluto.

El look ochentero dulcificado que renueva su imagen, por Luis Javier Merino
Otra de las citas históricas que ha vivido la reina Letizia en este 2025 fue la imposición del Collar de la Insigne Orden del Toisón de Oro a su majestad la reina Sofía en el Palacio Real, el 12 de noviembre. Para esta ocasión, la esposa de un emocionado Felipe VI apostó por el rosa pastel y rescató uno de los conjuntos más singulares de su vestidor, con el que renueva su imagen habitual. En concreto, y tras lucirlo por primera vez durante su viaje a Italia en 2024, dio una nueva oportunidad a una chaqueta de tweed con hombros marcados y fascinantes bordados frontales, coordinada con una falda tubo. Perteneciente a la colección Otoño/Invierno 2024-2025, se trata de una propuesta de Wes Gordon para Carolina Herrera.

Aunque Letizia suele jugar con contrastes muy acertados, en esta jornada optó por un total look rosa al recuperar sus salones Carlota al tono, de Magrit, y un bolso a juego de la misma firma española. En lo que respecta a las joyas, volvió a confiar en el tándem formado por su anillo de Coreterno y los pendientes Luzia de Gold&Roses.

Su elegancia con mantilla en el Vaticano, por Paula Callejo
El 18 de mayo, mandatarios de todo el mundo se desplazaron hasta el Vaticano para el acto de bienvenida al Papa León XIV, que marcaba el inicio de su pontificado. En este tipo de citas, el protocolo de vestimenta es muy estricto, y me encanta observar cómo la reina Letizia adapta su estilo a esas normas. En esta ocasión, se acogió al llamado “privilegio del blanco”, que permite a determinadas reinas católicas vestir de este color en lugar del tradicional negro durante sus audiencias o actos oficiales con el Papa. Actualmente, gozan de este privilegio Letizia y Sofía de España, Matilde y Paola de Bélgica, María Teresa de Luxemburgo y Charlene de Mónaco.

Si ya es llamativo que optara por el blanco, el hecho de completar el look con mantilla lo convierte en algo absolutamente excepcional. A diferencia de otras royals europeas, doña Letizia no suele lucir accesorios en el cabello, más allá de diademas finas. Solo recurre a tocados o sombreros en actos internacionales cuyo dress code lo exige, como ocurrió en esta cita. Acompañó su impecable vestido de Redondo Brand —una pieza de escote redondeado, corte a la cintura y falda recta hasta los tobillos— con una mantilla clásica de encaje colocada directamente sobre la cabeza. Aunque quizá me hubiera gustado más con el cabello recogido, sabemos que no es especialmente partidaria de los moños. Completó el estilismo con unos pendientes de perlas y diamantes de Ansorena, que iluminaban su rostro y reforzaban esa imagen sobria, elegante y sofisticada que requería la ocasión. Sin duda, un look destinado a pasar a la historia.

