El blanco Cloud Dancer se ha convertido en el hilo conductor de los estilismos más sofisticados de reinas y princesas europeas, adelantándose a la gran tendencia que marcará el próximo año.
El impactante tocado blanco de Kate Middleton, los vestidos inmaculados de Máxima de Holanda o los trajes de líneas escultóricas de Charlene de Mónaco comparten un denominador común: todas han convertido el blanco en el gran protagonista de sus looks de 2025, anticipándose —una vez más— a la moda global. No es casual. Pantone ha anunciado que Cloud Dancer será el Color del Año 2026, un blanco etéreo y sereno que evoca calma, claridad y nuevos comienzos. Mucho antes de su proclamación oficial, las royals europeas ya lo habían incorporado como su tonalidad fetiche, elevándolo a símbolo de elegancia, poder y sofisticación.

- Kate Middleton y el blanco ceremonial que nunca falla
- Máxima de Países Bajos: el blanco como arma de estilo (y memoria)
- Reina Letizia: el blanco como lujo funcional
- Mary de Dinamarca y la pureza del minimalismo nórdico
- Charlene de Mónaco y el blanco escultórico
- Victoria de Suecia y el blanco heredado
- Carlota Casiraghi: el blanco como obra de arte
- Beatrice Borromeo: el blanco y la maternidad
- Marie-Chantal de Grecia y el blanco romántico de alfombra roja
- Eugenia de York y el blanco elevado a código royal
Kate Middleton y el blanco ceremonial que nunca falla
Durante su aparición en el servicio de la Orden de la Jarretera, celebrado en la Capilla de San Jorge del Castillo de Windsor, la Princesa de Gales recuperó uno de sus vestidos más icónicos: un diseño blanco de Self-Portrait con falda de encaje, que ya había lucido en citas tan señaladas como el concierto por el 80º aniversario del VE Day o el Jubileo de Platino de 2022.

De silueta estructurada y acabado delicado, el vestido encajaba a la perfección con la esencia de Cloud Dancer. Kate lo combinó con un sombrero ladeado de ala ancha en tono off-white, un clutch color cáscara de huevo y salones de ante camel de Gianvito Rossi. Las joyas, todas de perlas —collares superpuestos y pendientes a juego de Susan Caplan— reforzaban una imagen de elegancia serena, clásica y atemporal.

Máxima de Países Bajos: el blanco como arma de estilo (y memoria)
Máxima de Holanda ha sido, sin duda, una de las royals que más ha recurrido al blanco en 2025, siempre desde perspectivas diferentes. Durante la recepción oficial al sultán de Omán en la plaza Dam de Ámsterdam, la reina apostó por una estética inspirada en el New Look de Dior, con una chaqueta blanca entallada sin solapas, adornada con abalorios nacarados.

El diseño escondía un guiño cargado de significado: era la misma prenda que había llevado 21 años antes, en la boda de Mabel Wisse Smit y el príncipe Friso en 2004. En otras apariciones, Máxima ha llevado el blanco a un terreno más cotidiano, como su vestido blanco roto de Massimo Dutti, de escote en V y largo midi, realzado con un cinturón ancho color cámel, o sus vestidos blancos de Natan con calados, mangas al codo y grandes pamelas de rafia durante su viaje oficial a Surinam.

Reina Letizia: el blanco como lujo funcional
La reina Letizia ha integrado el blanco en su vestuario de 2025 desde una óptica marcadamente contemporánea. En su visita privada a BioCultura Madrid, optó por un estilismo impecable y cotidiano: jersey blanco de cuello cisne, vaqueros rectos azul índigo y gabardina corta, demostrando que el blanco también funciona fuera del estricto protocolo.

En clave más formal, durante la entrega de los Premios SM de Literatura Infantil y Juvenil, rompió con semanas dominadas por el total black al elegir un top de tweed blanco de Maje, con botones joya y ribetes desflecados, combinado con pantalones palazzo de tiro alto de Sybilla y zapatos de tacón de Carolina Herrera.

Mary de Dinamarca y la pureza del minimalismo nórdico
Durante la visita oficial de los reyes daneses a Francia, la reina Mary apostó por un conjunto blanco compuesto por chaqueta entallada y falda midi con vuelo. Un look de aparente sencillez que reflejaba a la perfección el ADN del estilo escandinavo: líneas limpias, equilibrio y funcionalidad.

Frente al traje de chaqueta más parisino de Brigitte Macron, Mary eligió una versión más suave y fluida, alineada con esa idea de blanco envolvente y calmado que Pantone define como Cloud Dancer.

Charlene de Mónaco y el blanco escultórico
Charlene de Mónaco ha hecho del blanco en 2025 un sinónimo de minimalismo arquitectónico. En el Día Nacional del Principado, lució un traje de chaqueta blanco impoluto durante los actos diurnos y un vestido de gala por la noche, reservando todo el protagonismo para la icónica tiara Écume de Diamants, una joya escultórica que evoca la espuma del mar.

También brilló en la gala del Balón de Oro en París, donde eligió un vestido blanco de Elie Saab, confeccionado en seda, con escote barco, manga larga y un impactante escote en la espalda que descendía hasta la cintura: sobrio por delante y absolutamente teatral por detrás.

Victoria de Suecia y el blanco heredado
En los Premios Nobel 2025, Victoria de Suecia apostó por el simbolismo al rescatar un vestido blanco de Jacques Zehnder que su madre, la reina Silvia, había llevado 31 años antes. El diseño, sin tirantes y de estructura rígida, evocaba la moda nupcial, aunque los ribetes oscuros rompían cualquier lectura convencional.

Completado con la tiara y el fajín de la Orden de los Serafines, el conjunto reforzaba la idea del blanco como tradición, legado y solemnidad.
Carlota Casiraghi: el blanco como obra de arte
En la primera edición de Le Grand Dîner du Louvre, Carlota Casiraghi apostó por Chanel con un vestido blanco de inspiración nupcial, realizado en crepé de seda, con corte imperio y maxifalda tableada. Lo combinó con un maxiabrigo de tweed, gargantilla de perlas y bolso Mini Square Classic, consolidando una imagen artística y sofisticada ante la pirámide del Louvre.

Beatrice Borromeo: el blanco y la maternidad
Durante las celebraciones por los 20 años de reinado de Alberto II, Beatrice Borromeo, embarazada de su tercer hijo, lució un vestido blanco de Dior con cuello a la caja, cinta bajo el pecho y delicados bordados florales.

En Roma, durante el desfile Dior Crucero 2026, volvió a apostar por esta tonalidad con un vestido etéreo de un solo hombro, reafirmando su estrecha relación con la maison y con el blanco luminoso.
Marie-Chantal de Grecia y el blanco romántico de alfombra roja
Marie-Chantal de Grecia llevó el blanco al terreno de la elegancia romántica y atemporal en The Fashion Awards, celebrados en el Royal Albert Hall de Londres. La princesa eligió un diseño de Jonathan Anderson para Dior, una de las firmas más destacadas de la noche.

Confeccionado en seda color marfil, el vestido jugaba visualmente con el efecto de dos piezas: una blusa con lazada pussy bow decorada con miniflores en relieve 3D y una falda larga de gran caída, con cinturilla plisada y volumen contenido. Como contraste, completó el estilismo con un bolso Lady Dior negro.

Eugenia de York y el blanco elevado a código royal

Eugenia de York también se ha sumado en 2025 a la corriente del blanco sereno que anticipa Cloud Dancer, haciéndolo desde un enfoque funcional, elegante y muy británico. Durante la tradicional misa de Pascua en la capilla de San Jorge del Castillo de Windsor, la princesa destacó con un estilismo en tonos neutros que apostaba claramente por el blanco como hilo conductor.


