
Ninguna otra película puede hacerte sentir, al mismo tiempo, prisionero y libre como «The Shawshank Redemption». En mi opinión, es la mejor película de todos los tiempos.
He perdido la cuenta de cuántas veces la he visto, pero podría volver a ponerla una y otra vez… y nunca me cansa.
La historia es de primera, la interpretación es impecable, el casting, perfecto: no sólo Morgan Freeman y Tim Robbins, sino también cada personaje secundario. Es cine en estado puro.
Pero ni siquiera las obras maestras están a salvo de los errores humanos…
Hace poco, un amigo me propuso volver a verla y al principio dudé. Hacía casi 15 años que no la veía y no estaba seguro de que siguiera aguantando el tipo. Pero déjenme decirles algo: sí lo hace. Desde la primera escena quedé atrapado y, una y otra vez, me asaltó la misma idea: esto es, de verdad, una de las mejores películas jamás hechas.
Ahora bien, pese a su estatus de culto, «The Shawshank Redemption» no está libre de rarezas, gazapos e incluso algunos agujeros de guion bastante evidentes que pueden hacerte levantar la ceja.
movieposter
Vamos a repasar algunos errores poco conocidos y detalles de “entre bambalinas” que, de algún modo, se colaron en la versión final de esta película casi perfecta.

- Interpretación impecable
- El favorito personal de Freeman
- ¿Por qué a Red le llaman “Red”?
- El cambio de camisa
- El fallo del tablero de ajedrez
- Tim Robbins explica el famoso agujero de guion
- ¿De verdad el escape podía pasar desapercibido?
- ¿Cómo pudo Andy romper una tubería de alcantarillado?
- Un final perfecto… menos 30 segundos
- ¿Andy Dufresne estuvo basado en una persona real?
- El despegue inesperado de «Shawshank»
- Las manos del director hacen un cameo inesperado
- De «Shawshank» a “Shimmy-shimmy-shake”
- Tim Robbins y Morgan Freeman cenan juntos cada pocos años
Interpretación impecable
Tenemos que empezar por una “pequeñez” que no deja de sorprender a los fans de «The Shawshank Redemption». Y, curiosamente, gira en torno al legendario Morgan Freeman.
Durante la primera conversación entre Andy (Tim Robbins) y Red (Morgan Freeman) en el patio de la prisión —esa escena en la que Red lanza con calma una pelota de béisbol—, Freeman no se limitó a “actuar”.
El rodaje duró nueve horas agotadoras, y Freeman estuvo lanzando la pelota todo ese tiempo sin una sola queja. ¡Eso sí es entrega! Eso sí: al día siguiente la realidad le pasó factura y Freeman llegó al set con el brazo izquierdo en cabestrillo. Ese tipo de historia “de detrás de cámaras” también hace inolvidable la película.
El favorito personal de Freeman
Red, el preso sabio y de gran corazón interpretado por Morgan Freeman en «The Shawshank Redemption», es uno de los papeles más icónicos del actor… y, además, su favorito personal.
Lo curioso es que el personaje estuvo a punto de caer en manos de leyendas como Clint Eastwood, Harrison Ford, Paul Newman, Gene Hackman, Robert Redford o Robert Duvall, antes de que Freeman le diera vida con su interpretación inolvidable.

¿Por qué a Red le llaman “Red”?
En la novela de Stephen King, «Rita Hayworth y la redención de Shawshank», Red aparece descrito como un irlandés pelirrojo: nada que ver con lo que vemos en la película.
En una entrevista con Yahoo Entertainment en 2014, Freeman confesó que, cuando tomó por primera vez el libro, dejó de leer tras la primera página al descubrir que Red estaba escrito como irlandés. “Yo no puedo hacer de irlandés”, pensó, y dejó el libro.
A pesar de sus dudas iniciales, el director Frank Darabont siempre lo imaginó como Red y, al final, logró convencerlo.
La respuesta de Red —“Puede que sea porque soy irlandés”— cuando Andy le pregunta por el apodo se convirtió en un chiste interno que gustó tanto al equipo que lo mantuvieron en el montaje final.
El cambio de camisa
El impresionante empeño de Freeman con la pelota no es lo único que vale la pena mirar con lupa.
Aquí va un gazapo simpático para tu próximo rewatch: durante la escena de presentación entre Andy y Red, al fondo aparece un extra que, por lo visto, tuvo una crisis de vestuario.
Mientras se filman las réplicas de Red, el extra lleva una camisa de preso… pero cuando toca el turno de las réplicas de Andy, ¡milagrosamente aparece con otra distinta! Un detalle mínimo que hoy funciona casi como un “huevo de pascua” para los fans.
El fallo del tablero de ajedrez
Andy Dufresne, el genio de la prisión y rey de la contabilidad creativa, tiene una atención al detalle que podría rivalizar con la de un relojero. Controla todo: desde cuadrar las cuentas del alcaide hasta ayudar a los guardias a ahorrar en impuestos. Pero cuando se trata de colocar un tablero de ajedrez… digamos que hasta los genios tienen días malos.
A un espectador atento le cuesta no verlo: el tablero de ajedrez en la celda de Andy está girado al revés. La casilla inferior derecha, que siempre debe ser blanca, aparece negra.
