Las estrellas del cine mundial no nacen únicamente en familias creativas

Las estrellas del cine mundial no nacen únicamente en familias creativas. Vivien Leigh es un claro ejemplo de esta, por así decirlo, excepción a la tendencia generalizada.

Ella nació en la familia de un militar, pero desde la infancia le encantaba actuar, y participaba en el teatro amateur del guarnición. Cuando creció, decidió convertirse en actriz profesional, y lo logró plenamente. Siempre ardía de pasión por las puestas en escena y los rodajes.

Vivien formó una familia a una edad temprana y se convirtió en madre. En cuanto al acervo genético de la actriz, se puede decir que era muy diverso: Irlanda, Armenia, Francia; esta no es la lista completa de los países de los que la talentosa y muy hermosa actriz heredó su linaje.

El papel de Scarlett, interpretado por Vivien al inicio de su carrera artística, la hizo popular, pero eso fue solo el comienzo. Dos premios Óscar confirman que la actriz no se detuvo en su desarrollo creativo.

La vida personal de Vivien no fue tan exitosa como su carrera actoral. La salud le falló a la actriz; una enfermedad le impidió permanecer junto a Olivier, su colega en el ámbito artístico. Se separaron, y poco después Vivien dejó este mundo, apenas alcanzando los cincuenta y cuatro años.

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