
La hermana del monarca atraviesa una situación de salud delicada a sus 94 años.
La princesa Astrid ha sido hospitalizada en el Hospital Nacional de Noruega tras un periodo de enfermedad. Según las imágenes difundidas por medios locales, ha recibido la visita del rey Harald y la reina Sonia, quienes se han mantenido a su lado como principal apoyo en estos momentos difíciles.

El respaldo de la Familia Real en una etapa complicada
Fue el pasado mes de febrero cuando la hermana del rey de Noruega celebró su 94º cumpleaños, una fecha marcada por su frágil estado de salud. De hecho, no pudo asistir a la cena de gala celebrada el 24 de marzo en el Palacio Real, un evento que contó con la presencia de los reyes Felipe y Matilde de Bélgica como invitados de honor.

Tal como comunicó la Casa Real en su momento, su ausencia se debió a una indisposición. Sin embargo, la revista Se og Hør ha señalado que su estado es más delicado de lo que se pensaba, tras conocerse su reciente ingreso hospitalario. Desde hace tiempo, la princesa arrastra diversos problemas de salud, entre ellos dificultades de movilidad y dolencias en la cadera que han requerido atención médica continuada. Por este motivo, utiliza silla de ruedas desde hace años para poder mantener cierta autonomía en su vida diaria. A pesar de todo, el Palacio Real ha optado por mantener la discreción y no ofrecer más detalles sobre su estado.

Una agenda marcada por la prudencia
A pesar de su avanzada edad, la princesa Astrid ha continuado participando en actos oficiales. El 12 de febrero, día en que cumplió 94 años, protagonizó su última aparición pública antes de ausentarse del banquete de Estado en honor a los monarcas belgas. Ese mismo día asistió a la inauguración de una exposición en la que la reina era la figura principal, participando junto a su cuñada en este acto cultural.
Se trata de un momento delicado no solo para la princesa, sino para toda la Familia Real noruega, que atraviesa una etapa compleja en el plano personal. Entre los asuntos recientes destacan la atención mediática sobre Marius Borg, hijo de la princesa Mette-Marit, así como los problemas de salud de la propia princesa heredera, relacionados con una fibrosis pulmonar.
Además, la familia vivió recientemente otro episodio de preocupación con el rey Harald, quien tuvo que ser hospitalizado durante sus vacaciones en Tenerife debido a una infección y deshidratación, según informó el Palacio. Un suceso que situó a la Familia Real en el foco internacional y que ahora vuelve a repetirse con el ingreso de la princesa Astrid, sobre el que todavía no se han dado detalles oficiales, aunque se espera que la Casa Real informe en los próximos días sobre su evolución.

