Hablamos con Pablo, hijo de Quique Sánchez Flores, futbolista y creador de una aplicación que está revolucionando la forma de afrontar el miedo a volar

Como dices, tú mismo sufrías miedo a volar. ¿Cuándo decidiste actuar?

Fue una combinación de factores. Por un lado, la frustración de haber probado muchos métodos sin éxito. Por otro, la experiencia de aquel vuelo a México. Y además me di cuenta de que no era el único: millones de personas sienten lo mismo. Esa mezcla de experiencia personal y necesidad colectiva me empujó a crear algo.

Definís la app como un “copiloto emocional”. ¿Cómo funciona durante el vuelo?

Funciona incluso sin conexión. Solo tienes que introducir tu nombre, origen y destino. Descargas la información del vuelo y la aplicación te acompaña durante las cinco fases del trayecto. Explica sonidos del avión, movimientos que pueden generar ansiedad o situaciones como las turbulencias. También incluye ejercicios de respiración guiada para ayudar a mantener la calma.

¿Qué respaldo profesional tiene el proyecto?

Hemos trabajado con comandantes del sector aeronáutico y en apenas cinco meses conseguimos la validación de más de 40 profesionales entre psicólogos, pilotos, copilotos y tripulantes de cabina. Además contamos con el apoyo del SEPLA, el sindicato oficial de pilotos en España, y estamos en conversaciones con varias aerolíneas. Muchos profesionales nos dicen que es muy útil porque ofrece apoyo emocional justo en momentos críticos del vuelo.

Muchos emprendedores abandonan tras los primeros rechazos. Tú recibiste varios “no”. ¿Qué te hizo continuar?

La convicción de que este proyecto puede ayudar a muchísima gente. Cuando tu propósito es tan personal y tu visión es tan grande, es difícil rendirse. Aunque reciba mil rechazos más, seguiré adelante porque creo de verdad en lo que estoy construyendo.

¿Qué papel ha tenido el apoyo de tu familia, especialmente tu padre?

No tomo decisiones solo por el apoyo familiar, porque confío mucho en mi propio criterio. Pero es cierto que mi madre fue la primera en apoyarme y con el tiempo el resto de la familia también empezó a creer en el proyecto. Siempre hemos tenido una relación de apoyo mutuo.

¿Cuál ha sido el testimonio de usuario que más te ha marcado?

Una mujer me contó que llevaba diez años buscando soluciones para su miedo a volar. Probó Copi sin muchas expectativas y me dijo que había sido lo mejor que había probado. No eliminó su miedo, pero le ayudó a gestionarlo. Ese mensaje me recordó por qué empecé todo esto.

Si la app sigue creciendo, ¿te gustaría crear más proyectos relacionados con la salud mental?

De momento quiero centrarme en Copi, porque ya es un proyecto enorme. Pero siempre me ha gustado crear cosas que ayuden a las personas. La tecnología puede ser una herramienta muy potente para resolver problemas reales.

Mientras desarrollas la app, también juegas en el Rayo Vallecano B. ¿Cómo equilibras ambas cosas?

No es fácil. Requiere disciplina y renunciar a muchas cosas que otros jóvenes de mi edad disfrutan. Pero curiosamente el fútbol también me ayuda a desconectar. Entrenar me permite despejar la mente y afrontar el resto del día con más energía.

¿Qué te ha sorprendido del fútbol de cantera?

Pensaba que encontraría mucho ego y competencia individual. Pero en el Rayo he descubierto un grupo humano increíble. Nos apoyamos mucho y algunos compañeros incluso me han ayudado con la aplicación.

¿Qué objetivo deportivo tienes esta temporada?

Antes me marcaba objetivos muy concretos y si no los cumplía me frustraba. Ahora prefiero centrarme en disfrutar del proceso, esforzarme cada día y dar mi mejor versión.

Crecer siendo hijo de Quique Sánchez Flores significa vivir rodeado de fútbol. ¿Cuándo decidiste dedicarte a ello?

Desde pequeño soñaba con jugar en Primera División a los 18 años. Con el tiempo entiendes que la realidad es diferente. Hoy juego porque me gusta competir y disfrutar del proceso.

En tu día a día, ¿tu padre es más consejero o crítico?

Un poco de ambas cosas. A veces es muy crítico, pero yo mismo se lo pido porque sé que así puedo mejorar.

¿Es más presión o ventaja llevar ese apellido?

Nunca lo he visto como presión ni como ventaja. Llegué al Rayo Vallecano B por mis propios méritos y lo que consiga será fruto de mi trabajo.

Hablas mucho de optimizar cuerpo y mente. ¿Qué rutina tuya sorprende más?

Llevo más de cuatro años practicando terapias con luz roja, mucho antes de que se pusieran de moda. Desde los 16 años me interesa todo lo relacionado con la salud: grounding, agua fría, saunas o alimentación natural.

¿Qué beneficios notas?

La meditación me ayuda a centrar la mente en el presente. Y el agua fría me ha ayudado mucho a trabajar la fortaleza mental. Empezar el día superando un reto como una ducha fría a las siete de la mañana te da una sensación inmediata de logro.

Si dentro de diez años apareciera un titular sobre ti, ¿cuál te gustaría leer?

“Pablo Sánchez Flores, el fundador que ayudó a millones de personas a volar con más tranquilidad”.