Hace tres años enterré a una de mis hijas gemelas, y desde entonces no ha pasado un solo día en que no
— Isabel, mejor no cojas ese plato. Esa ensaladilla lleva mayonesa. A ti esas cosas no te convienen —soltó
Alejandro permanecía inmóvil junto a la ventana del hospital, con la sensación angustiosa de que el aire
La intimidad regular no se trata únicamente de placer o de deseo. También puede formar parte del equilibrio
Isabel permaneció un rato más sentada al volante, con las manos aferradas con tanta fuerza que los nudillos
— Con mi madre ya está todo hablado — declaró Rodrigo, llevándose los dedos a los puños de la camiseta
Tenía 17 años cuando me convertí en padre. Aprendí a base de tropiezos, de noches sin dormir y de miedo
En la costa pasé una noche con un hombre al que acababa de conocer. Pero cuando regresé a la oficina
Me llamo Isabel. Soy esa mujer que un día traicionó a su marido por un árabe encantador, se dejó envolver
Valeria siempre había creído que la prueba más dura de convertirse en madre sería el parto.









